En enero de 2012 hemos jugado al bingo con nuestros amigos asociados al programa. Los cartones para jugar no tenían números, tenían dibujos, muchos de ellos relacionados con algo de nuestros países. Como en el resto de las actividades que hemos desarrollado se ha utilizado el inglés como lengua vehicular, ampliando así el vocabulario y mejorando la expresión oral.

La evolución de la sociedad y las nuevas tecnologías engendran en nuestros niños una forma de aislamiento y, a veces, una asocialización. Esta constatación, generalizada en Europa, nos ha llevado como profesionales de la infancia a reflexionar sobre este problema. Después de un intercambio de impresiones y tras llegar a un acuerdo mutuo, el juego en todas sus formas (juegos tradicionales, de mesa, de equipo ...) nos ha parecido una excelente respuesta para abordar esta situación.